Martes, Octubre 17, 2017

Ejercicio mantiene controlado cáncer de mama

MTI Texcoco Mass Media/Bárbara Paoulin
Publicada: Septiembre 19, 2017

Las sustancias que se liberan durante el ejercicio inhiben el crecimiento de tumores.TEXCOCO PHOTO

Estados Unidos.- (Texcoco Press).- El ejercicio está asociado con una mejor evolución de las mujeres con cáncer mamario y un estudio explicaría por qué.

El ejercicio breve suficientemente intenso como para acelerar los latidos y respirar fuerte activa las vías moleculares del cuerpo que eleva los niveles de sustancias químicas llamadas catecolaminas, como la epinefrina, que inhibe el crecimiento de las células tumorales mamarias, informa un equipo de Dinamarca.

"Hay que destacar que, en el estudio, el ejercicio y la epinefrina no pudieron prevenir la formación tumoral, pero indujeron un 50 por ciento de reducción", dijo la autora principal, doctora Pernille Hojman, de la Universidad de Copenhague.

"El ejercicio nunca reemplazará al tratamiento oncológico, pero podría ser una estrategia de soporte efectiva porque, además de sus efectos biológicos, también mejora la calidad de vida de las pacientes", agregó.

Muchos estudios poblacionales habían demostrado que el ejercicio reduce el riesgo de desarrollar cáncer mamario o su reaparición. Pocos habían indagado el mecanismo.

El equipo de Hojman lo hizo al implantar tumores mamarios humanos en ratones y colocar células tumorales en tubos de ensayo para investigar con muestras de sangre de mujeres saludables y con cáncer mamario cómo el ejercicio influye en la evolución de los tumores.

Los autores observaron que las muestras de sangre obtenidas después de hacer ejercicio reducían la capacidad de las células tumorales de crecer en los tubos de ensayo o en los animales.

Apenas el 45 por ciento de los ratones implantados expuestos a las muestras de sangre después del ejercicio desarrolló tumores, comparado con el 90 por ciento de los animales implantados, pero sin exposición a esas muestras o a muestras previas al ejercicio.

El equipo monitoreó esa actividad antitumoral hasta un aumento de la epinefrina y norepinefrina que ocurre con el ejercicio de intensidad moderada y su efecto en una vía de señalización genética llamada Hippo, que también inhibe el desarrollo tumoral.

Ese efecto surgió sólo con las muestras de sangre obtenidas después de 15 minutos de ejercicio de intensidad moderada o alta, según publican los autores en Cancer Research, y no estuvo asociado con el peso corporal ni los niveles de glucosa en sangre o las respuestas inmunológicas.

REUTERS/ANOTO

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