Lunes, Julio 24, 2017

Ecocampus Buap, laboratorio vivo

MTI Texcoco Mass Media/ María Esther Venegas
Publicada: Julio 10, 2017

Fachada de los laboratorios que forman parte del Ecocampus.CONACYT//TEXCOCO PHOTO

Puebla.- (Texcoco Press).- El Ecocampus Valsequillo es un nuevo espacio de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) donde se espera convivan distintos saberes creando sinergias que proyecten la investigación y la ciencia básica a un plano de innovación y desarrollo, posicionando en un plano internacional a esta casa de estudios, creando asimismo un nuevo modelo educativo.

Inaugurado formalmente por el rector Alfonso Esparza Ortiz el pasado 27 de abril, el nuevo Ecocampus Valsequillo se ubica al sur del municipio de Puebla, en los alrededores de San Pedro Zacachimalpa y el parque Áfricam Safari.

Tiene una superficie de 108.32 hectáreas y en esta primera etapa alberga 36 laboratorios especializados, distribuidos en cuatro edificios, cada uno de tres niveles, que en total suman 11 mil 377 metros cuadrados construidos.

Un gran laboratorio viviente

El término de Ecocampus se apega a la construcción de espacios que respetan la orografía del terreno, respetan los procesos naturales y territoriales de la zona y plantea un proyecto ecológico no solo de construcción sino de contribución para la restauración y recuperación de especies de esta zona semirrural, declaró en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, el doctor Ygnacio Martínez Laguna.

“Este término de Ecocampus, así como el proyecto en general, se apega al Plan de Desarrollo Institucional que marca la interacción disciplinar, pero también la responsabilidad que existe con la comunidad y sociedad, es decir, se atiende la demanda estudiantil de acceso a la educación pero en un nuevo espacio que permita desarrollar a plenitud la investigación, respetando el entorno y medio ambiente, pues no se trata solo de cuidar sino de hacer algo por esta área ya de por sí lastimada por la erosión del terreno. Por eso decimos que este Ecocampus será un laboratorio viviente”.

Pensado desde la bioarquitectura

El Ecocampus Valsequillo en su obra exterior se compone por plazas, andadores, rampas con concreto permeable, vialidades y tres estacionamientos (general y dos para personas con discapacidad), así como áreas jardinadas y con tezontle. Se tiene contemplada la colocación de 100 palmeras para ambientación, y todo el exterior cuenta con alumbrado a base de fotoceldas solares.

Por su parte, el doctor Jorge Rodríguez y Morgado, director general de Obras de la BUAP, refirió para la Agencia Informativa Conacyt que en una segunda etapa se consideran otros cuatro nuevos edificios para: posgrado de biología, un centro de innovación, edificio de ciencias químicas y una bodega, además de la construcción del pórtico de acceso.

El doctor Rodríguez y Morgado indicó además que para contribuir a la restauración ambiental del terreno, en la edificación se han tomado en cuenta acciones de bioarquitectura para respetar las curvas del nivel, por lo que los inmuebles seguirán la topografía natural. Se tendrán terrazas verdes para captar agua pluvial, que será descargada en un humedal. Todo ello, como parte del proyecto de Responsabilidad Social Universitaria que se desarrolla en esta administración.

Sus áreas de conocimiento

El vicerrector Ygnacio Martínez explicó además que las áreas de conocimiento que se integran en esta primera etapa al nuevo campus son variadas, pero están vinculadas con los quehaceres de la biotecnología, ciencias ambientales, física, matemáticas, electrónica, química, agroecología, energías renovables y ambientales, tecnologías en materiales avanzados y desarrollo sustentable.

“Las unidades académicas que tienen un espacio en este campus hasta el momento son el Instituto de Ciencias (ICUAP); el Instituto de Física, Facultad de Físico Matemáticas; Ciencias de la Electrónica, Ciencias Químicas, Ingeniería Química y Agroecología, pero se espera que en las siguientes etapas se integren más”.

Es así como estarán complementados de forma multidisciplinaria proyectos alternativos como granjas de celdas solares, utilización de energía eólica, producción de biodiesel, plantas de tratamiento, espacios para sistemas de aprovechamiento de residuos orgánicos y no orgánicos, creación de composta a través de residuos, entre muchos otros.

“Buscamos que estos grupos de investigación se encuentren, favorecer su interacción y el trabajo colectivo, precisamente que se encuentren, por ejemplo los del área de química con los físicos o que interaccionen los de dispositivos semiconductores con los del área de electrónica o física y así construir grandes proyectos que impacten también en la formación de nuestros estudiantes”, explicó el vicerrector.

Qué es lo que viene

Como parte del plan maestro para este nuevo campus se planea la construcción de unos 37 edificios entre multiaulas, laboratorios y edificios especializados, más áreas de bodegas y talleres para laboratorios, un auditorio, vialidades, puentes de acceso a los diversos espacios, estacionamientos para personas con discapacidades, ruta lobo-bici, terminal para transporte y fortalecimiento de las áreas humedales, además de tres plantas de tratamiento de agua.

Al respecto, el vicerrector de investigación de la BUAP confirma la llegada de otras disciplinas a futuro que se sumarían al Instituto de Física, a un laboratorio de la Facultad de Físico Matemáticas y a los centros de físico-química de materiales, agroecología y semiconductores.

“Tenemos varios formatos de participación. Ahora quienes se van a ir como parte de la integración de la segunda etapa, será el área de Biología que tendrá un espacio en este nuevo campus. También estará una unidad de ciencias químicas, una unidad de la Facultad de Ingeniería Química y de Ciencias de la Electrónica. Además de la creación de posgrados en Biotecnología, Súper Cómputo o Tecnologías Avanzadas de Materiales, esta última ya aprobada, solo por mencionar algunos de los proyectos en un rango de dos a tres años”, declaró el doctor Martínez Laguna.

Cuidado del medio ambienteLos planes para el Ecocampus también incluyen un espacio para un Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico e Investigación Aplicada, donde laboratorios multidisciplinarios con tecnología aplicada para áreas como ciencia de materiales, química ambiental, biocomputación, bioinformática conjuguen conocimientos científicos e innovación.

Conacyt, sin saberlo, ha apoyado este gran proyecto

El apoyo que Conacyt ha brindado desde las becas para estudios de posgrado y doctorado, así como equipamiento para infraestructura han sido aportes relevantes para conformar cuerpos de investigación y consolidar proyectos de largo alcance, reconoció el doctor Martínez Laguna, quien recordó que existe de igual forma un apoyo bilateral entre los investigadores de la BUAP y otras instituciones de diferentes partes del mundo como Reino Unido, España, Estados Unidos, entre otras, que han permitido enriquecer aún más el trabajo que se hace y se hará.

“Nosotros hemos aprovechado las retenciones y repatriaciones y las cátedras y posdoctorados. Conacyt, quizá sin saberlo, ha logrado apoyarnos en gran medida en este proyecto del Ecocampus. Por mencionar algo, podemos decir todo el apoyo recibido en cuanto a equipamiento de laboratorios. Creo que en ese sentido hemos aprovechado muy bien sus convocatorias y apoyos, de ahí que la BUAP se haya quedado con al menos seis profesores de repatriación, retención y cátedras”, finalizó el vicerrector de la BUAP.

Es así como el Ecocampus impulsará un modelo de restauración ambiental que estimule al mismo tiempo un modelo de internacionalización, formando estudiantes de alto desempeño y desarrollando productos científicos de calidad.

CONACYT/DALIA PATIÑO

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