Martes, Noviembre 21, 2017

Charlie Gard; el Bambino Gesł dialoga con familia y médicos ingleses

MTI/ Texcoco Mass Media/Alberto Durero Gijón
Publicada: Julio 05, 2017

Parolin, Enoc y Lorenzin durante la presentación de la Relación Sanitaria de 2016 del Hospital Bambino Gesł. ANSA//VATICAN//TEXCOCO PHOTO

  • Fue presentada la relación sanitaria 2016 del Hospital vaticano infantil

CIUDAD DEL VATICANO.- (Texcoco Press).- «Nuestra actitud se desarrolló a partir de las palabras del Papa que esperaba que hubiera un acompañamiento incluso en el caso de muerte». Es lo que dijo Mariella Enoc, la presidenta del Bambino Gesù, el hospital vaticano, al explicar cómo ha actuado la estructura sanitaria de la Santa Sede durante los últimos días en relación con el caso de Charlie Gard, en recién nacido que sufre una enfermedad muy rara, el síndrome de agotamiento mitocondrial. Fue fundamental establecer una relación directa con la madre de Charlie, que llamó personalmente a Enoc, mientras se abría contemporáneamente un canal de comunicación con el hospital inglés. Las del lunes pasado fueron horas difíciles sobre todo para la presidenta del Bambino Gesù que tuvo que ocuparse de un caso que ha adquirido relevancia internacional, a pesar de no sentirse a gusto en el centro de la atención de los reflectores, como ella misma afirmó casi con un hilo de voz.

Mariella Enoc explicó cómo se han ido desarrollando los hechos durante la presentación de la Relación Sanitaria de 2016 del Hospital en el corazón de la Ciudad del Vaticano, en la Casina Pío IV, sede de la Pontificia Academia de las Ciencias, ayer por la tarde. Además, el mismo lunes fue publicada la investigación con la que la Associated Press (AP) puso en discusión la calidad del hospital refiriéndose a episodios que se habrían verificado en un pasado no tan lejano. El Secretario de Estado Pietro Parolin respondió a estas acusaciones también durante la presentación de los diferentes informes sobre el estado del hospital. Con él también estaban la ministra de Salud italiana, Beatrice Lorenzin, monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, presidente de la Pontificia Academia para las Ciencias, y diferentes responsables sanitarios y científicos del Bambino Gesù. Entre ellos estaba incluso Bruno Dallapiccola, director científico del Hospital, que se mostró bastante escéptico en los últimos días sobre la posibilidad de que existan posibilidades para curar al pequeño Charlie, sobre todo por el nivel de degeneración al que ha llegado su enfermedad.

Enoc afrontó el argumento del recién nacido inglés al llegar a la cita, pero después consideró necesario volver a hablar sobre el argumento al final del encuentro. Insistió en que la madre de Charlie se ha demostrado «combativa y determinada», que recibió muy bien las palabras sobre una posible acogida de su familia y sobre el acompañamiento del pequeño en su recorrido final, pero también expresó con fuerza el deseo de que se sigan buscando curas experimentales. Frente a esta petición, observó Enoc, «pedí a los médicos, a los científicos, que verificaran también esta posibilidad», después el resultado de estas nuevas investigaciones al respecto será comunicado directamente a los padres de Charlie. Mariella Enoc citó después un caso que vivió recientemente para explicar la importancia que el hospital da a la relación con sus pequeños pacientes y sus familiares. «Hace una semana –dijo– estaba presente cuando una niña gravemente enferma murió en los brazos de su madre. En ese momento dije: “El hospital ha fracasado”. “No”, me respondió la madre, porque María (nombre de fantasía, ndr.) recibió cuidados con amor y dignidad”».

Paralelamente se puso en marcha el diálogo con el Great Ormond Street Hospital y el Bambino Gesù le preguntó a las autoridades sanitarias inglesas si era posible efectuar el traslado del pequeño, pero la respuesta fue negativa. El hospital inglés expresó un parecer en contra precisamente en virtud de todas las sentencias judiciales que han ido condicionando este caso y que ahora impiden el traslado de Charlie. Sin embargo, el hospital infantil inglés agradeció al Bambino Gesù por la manera en la que este último ha reconocido la importancia del trabajo médico que se ha hecho hasta el momento con el recién nacido. De esta manera ha prevalecido entre ambas estructuras la colaboración y se evitó el posible nacimiento de tensiones innecesarias.

En relación con la posibilidad de continuar con los tratamientos para el niño, tanto Enoc como el cardenal Parolin fueron prudentes. Ambos dejaron que la última palabra sea de los médicos. La primera explicó que la enfermedad es muy rara y que sus complicaciones crean una especie de «zona gris». «En este caso es muy difícil pronunciarse», por lo que se abstuvo de dar un juicio: «lo único que puedo decir es que podemos acoger a la familia y acompañarla, tal y como lo pidió el Papa».

Parolin, por su parte, evitó dar respuestas de carácter médico: «Yo no soy un especialista, no entremos ahora en estos aspectos. Nosotros estamos por la vida, repetimos lo que ha dicho el Papa, nosotros estamos por la vida». Y reveló que la Santa Sede se puede activar para «tratar de superar estos problemas» de carácter institucional y administrativo: «si podemos hacer algo, lo haremos; con la parte médica se activará el Bambino Gesù».

En cambio, en relación con el desempeño de la estructura sanitaria vaticana, el Secretario de Estado explicó que la relación presentada «es extremadamente positiva; yo creo que estamos yendo por buen camino y, por lo tanto, expresamos plena confianza en la actual dirección del hospital y animamos a seguir adelante».

Sobre la dura investigación de la AP sobre el hospital, el cardenal respondió cuando se le pidió un comentario: «Me he preguntado –dijo– a qué responde esta investigación porque de hecho cita episodios que sucedieron en el pasado y que se trataron de identificar de todas las maneras posibles para afrontarlos tratando de resolverlos. Ningún hospital es perfecto, siempre hay problemas pero algunas cosas son claramente infundadas; en relación con los problemas identificados existe la serie intención de resolverlos».

Otra aclaraciòn sobre la investigación de la AP fue ofrecida por el mismo hospital, que indicó como el mayor problema la falta de espacios; en este sentido la Santa Sede y la dirección de la estructura están estudiando las posibles soluciones a una cuestión que, con el paso del tiempo y con un mayor número de pacientes, se está convirtiendo en un problema estructural. El cardenal, además, pidió al apenas renovado Consejo de Administración que apoyara los esfuerzos del hospital y la reorganización sanitaria.

Entre los datos significativos que fueron divulgados ayer, vale la pena recordar que se llevaron a cabo en el Bambino Gesù 339 trasplantes de órganos y tejidos, se ofreció asistencia a 9600 pacientes “raros”, se otorgaron 93.120 noches gratis a 3700 familias y se ocupó de 102 pacientes extranjeros víctimas de crisis humanitarias. «En 2016 se registraron 80.015 accesos a urgencias (de los cuales 412 transportes de emergencia neonatal y 81 traslados con helicóptero) y 1.696.279 consultas (+50% en los últimos 5 años). Fueron 27.058 las cirugías e intervenciones, y hubo 26.947 hospitalizaciones ordinarias».

VATICAN/FRANCESO PELOSO

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