Lunes, Abril 24, 2017

Feria de San Marcos y consumo de alcohol

MTI/ Animal Político/Alejandra García de Loera
Publicada: Abril 16, 2017

La Feria de San Marcos y el consumo de alcohol. INTERNET//TEXCOCO PHOTO

  • Aguascalientes es el estado que se encuentra en los primeros lugares con mayor índice de alcoholismo en el país

AGUASCALIENTES, México.- (Texcoco Press).- Este viernes 14 de abril empezó la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes, México, y con ello un breve periodo de excesos que se relacionan con el aumento de la criminalidad y los embarazos adolescentes, pero, sobre todo, con el consumo desmedido de alcohol bajo el pretexto de una celebración religiosa en honor al santo del mismo nombre. Esto se lleva a cabo cada año en los meses de abril y mayo. Asimismo, detrás de esta serie de prácticas existe la aprobación de las autoridades políticas, debido a la recaudación de ingresos provocada por la derrama económica en periodo de Feria, teniendo plena conciencia de sus efectos en una sociedad que se caracteriza por ser “conservadora” como la aguascalentense. Todo ello encubierto por la complicidad de las autoridades eclesiásticas en el estado para promover una celebración en donde los motivos pretenden ser religiosos, los cuales ya están obsoletos.

Por lo cual, se asevera que el consumo de alcohol en las sociedades capitalistas contemporáneas constituye un aspecto que da pie a controversias. Por un lado, conforma un medio de alienación del individuo al proporcionar una imagen distorsionada de la realidad separándolo de sus condiciones objetivas de existencia, y por otro, proporcionando alivio a la tensión y estrés de la vida capitalista cotidiana; además, “facilita el contacto social, y su producción y venta genera empleos e importantes ingresos al fisco”[1].

Sin embargo, puede producir un efecto negativo en la sociedad, afectando las relaciones sociales de todo tipo, desorganizando al individuo y quitándole su capacidad de razonar, cayendo en muchas ocasiones en múltiples delitos, cuyas fianzas también son fuente de ingresos para el gobierno. No todo el consumo de alcohol tiene consecuencias negativas, únicamente su ingesta en exceso desembocando en un problema crónico. “Cuando se utiliza con moderación, se oxida fácilmente en el cuerpo humano y no hace ningún daño duradero. En resumen, hay pocas razones para preguntarse por qué a lo largo de la historia ha sido la droga más popular del mundo”[2]. Esta no es una cuestión nueva. Desde esta perspectiva es que la sociología parte para el estudio del alcoholismo, definiéndolo como “la más significativa toxicomanía de nuestros tiempos”[3], concepción que comparto.

La problemática refleja la situación por la que pasa Aguascalientes, hoy inundado de establecimientos dedicados al comercio y recreación con base en el alcohol. Además, el estado se encuentra entre los primeros lugares con mayor índice de alcoholismo, mismo que se incrementa durante la Feria Nacional de San Marcos[4], principal festividad del estado y en la cual los visitantes tienen un libre acceso al consumo de alcohol en calles y andadores de la ciudad, incentivados entre otras cosas por las corridas de toros, la música popular o las peleas de gallos. Un indicador de esta aseveración se encuentra en el aumento de embarazos en adolescentes[5] y delitos, que tienen como factor aliciente el alcohol. No obstante, su consumo era y es una “costumbre de gran arraigo entre la población aguascalentense, bastaría con observar los hábitos de consumo de estas bebidas por parte de las tribus chichimecas que habitaban temporalmente la zona para saber lo añejo de este hábito, las cuales ya bebían el licor hecho a base de la tuna (colonche), y a falta de agua el jugo del agave les servía para hidratarse”[6].

Así, las políticas públicas de prevención contra las adicciones que el gobierno implementa son solo una contradicción, si comparáramos la cantidad de autorizaciones para el establecimiento de bares y cantinas. Esta misma comparación, a pesar de poder ser anacrónica, ejemplifica muy bien el problema pues esto mismo ocurrió durante el Porfiriato y en el periodo de la Revolución. El consumo del alcohol en esa época, como en la actual, además de ser un problema de higiene y salud pública con connotaciones sociales, también era un problema que el gobierno alentaba con sus concesiones por medio de la manipulación del marco jurídico como forma de control de las clases populares y de impulso a una industria neoliberal.

Entonces la normatividad actual en cuanto al consumo de alcohol en el estado también es una contradicción, si tomamos en cuenta que para 1929 el presidente Emilio Portes Gil siguió con el proyecto desnormalizador o prohibitivo del consumo, pero ahora desde la perspectiva profiláctica de degeneración racial y moral, que era vital para el progreso económico del país. Así, anunció el inicio de una Campaña Nacional contra el Alcoholismo que proponía la creación de un comité de lucha y de los estatutos de operación del mismo y el establecimiento y adhesión de ligas a nivel nacional, lo cual solo estimuló el comercio ilegal, la única salida de los productores.

Estas medidas se reflejaron en Aguascalientes de manera fiel con la disposición del Ejecutivo, del 9 de marzo de 1929, para cerrar todos los establecimientos que expendían bebidas alcohólicas hasta nueva orden con el fin de no alterar el orden público. Este oficio fue mandato del gobernador en turno, Manuel Carpio, hacia el Secretario General y sucesivamente al Inspector General de Policía[7]. Para 1930, la campaña iniciada en el D.F. se extendió con más influencia al estado, ordenándose la prohibición de apertura de expendios, además de la formación tanto de Ligas Antialcohólicas Femeniles e Infantiles, oficios enviados por el doctor Mario Quiñones, Secretario General del Comité.

Así, el análisis del consumo de alcohol muestra dos caras que advierten una incoherencia por parte de las autoridades políticas y de salud. Por un lado, se implementan campañas propagandísticas sobre la profilaxis médica y se menciona el consumo de alcohol como un problema que desata en prácticas dañinas para la salud y la sociedad, como la falta de aseo personal, adquisición de enfermedades venéreas, embarazos adolescentes, accidentes o delitos relacionados. Por el otro, se da aprobación de estas mismas autoridades para el establecimiento de bares, cantinas y relacionados, los cuales aumentan de manera considerable en periodo de Feria.

* Alejandra García de Loera es Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Asistente de Investigación en el CIDE-Región Centro y colaboradora del periódico Página 24 con la columna de difusión histórica Bloque Histórico. Este texto es un breve extracto de su tesis de licenciatura titulada Control social y consumo de alcohol en Aguascalientes (1900-1930). Mecanismos e influencias de normalización.

[1] Almada, Ignacio (coordinador), Salud y crisis en México: más textos para el debate, México, Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Humanidades, Universidad Autónoma de México, 1991, p. 135.

[2] Heath, Dwight B., “Anthropological perspectives on alcohol: an historical review‖”, en Everett, Michael W., Waddell, Jack O., y Heath, Dwight B. (editores), Cross-Cultural Approaches to the Study of Alcohol, Berlin/Boston, De Gruyter Mouton, 1976, p. 43. “When used in moderation, it is readily oxidized in the human body and does no lasting damage. In short, there is little reason to wonder why it has throughout history, been the world’s most popular drug”.

[3] Oquendo Pupo, Yelain, Pérez, Yeny Jorge, y Rodríguez Moya, Teresa, Una mirada sociológica al alcoholismo como problema social, Argentina, El Cid Editor, 2009, p. 7.

[4] “Al contrario de lo que se piensa, la feria que hoy conocemos con el nombre de San Marcos no inició como una festividad religiosa sino mercantil. Fue con el transcurso del tiempo que la fiesta comercial se confundió con la religiosa”, y, la fiesta religiosa con las diversiones y el alcohol. Esparza Jiménez, Vicente Agustín, Las diversiones públicas en la ciudad de Aguascalientes durante el Porfiriato: en busca de la modernidad, tesis para obtener el título de Maestría en Historia, El Colegio de San Luis, 2007, p. 68.

[5] El incremento del embarazo adolescente es tal que desde 2011 y hasta la fecha se implementan estrategias por parte de diferentes dependencias de gobierno para repartir píldoras del día siguiente durante el periodo festivo. De consulta aquí (Página 24, 14/03/17).

[6] Gutiérrez Díaz, Mario, Trabajo, ocio y cotidianidad. Estudio sobre la formación sociocultural de la clase obrera en Aguascalientes 1884-1925, tesis para obtener el título de Licenciatura en Historia, Aguascalientes, Universidad Autónoma de Aguascalientes, 2013, pp. 111-112.

[7] AGMA, Fondo Histórico, Sección Cantinas, Pulquerías, Expendios de Alcohol y Fábricas de Cerveza, Caja 633, expediente 16.

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