Lunes, Abril 24, 2017

Alterar comidas y desvelarse, un vicio mundial

MTI/ Texcoco Mass Media/Bárbara Paoulin
Publicada: Abril 09, 2017

Impedir el descanso nocturno altea el ciclo natural para reparación de órganos. LUIS MIGUEL MORALES C.//MILENIO//TEXCOCO PHOTO

TEXCOCO, México.- (Texcoco Press).- Costumbres como desvelarse, no dormir lo suficiente o comer a deshoras alteran los ritmos circadianos (actividad y reposo) y hace que las personas sean proclives a las adicciones, además de enfermedades como depresión, obesidad e incluso cáncer, informó Carolina Escobar, de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En un comunicado de la universidad se detalló que los ritmos circadianos son cambios físicos, mentales y conductuales que experimentan los seres vivos durante un ciclo de 24 horas y responden, principalmente, a la luz y la oscuridad en el ambiente. Algunas costumbres de la vida moderna, como desvelarse y no dormir las horas necesarias, o comer no solo de día sino también en la noche, potencializan su alteración.

Escobar aseguró que diversos estudios realizados por el Departamento de Anatomía revelaron que las personas cuyos ritmos circadianos están alterados son más proclives a desarrollar una adicción, ya sea al alcohol, a las drogas o los alimentos ricos en carbohidratos.

“Si el individuo está cansado porque no ha dormido lo suficiente, o si sus ritmos circadianos en las áreas cerebrales que regulan el control de los impulsos no están bien sincronizados, perderá el control, se volverá más débil para responder a los estímulos y podrá caer fácilmente en conductas impulsivas, incluidas las adicciones”, explicó la académica de la máxima casa de estudios.

Foco rojo

Lo que más nos preocupa a los universitarios es que ahora los jóvenes de todo el mundo están expuestos a un jaloneo en sus horarios de dormir y despertar, lo que impide que tengan una organización circadiana clara.

“Esto representa un foco rojo que hay que atender, porque puede ser un factor que facilite el acercamiento al alcohol y a las drogas como una estrategia para disminuir la ansiedad y la irritabilidad que conlleva toda esta pérdida de control de su descanso”, advirtió la investigadora universitaria.

De día nuestro cuerpo está en modo activo: el corazón late más fuerte, la respiración es más intensa, el aparato digestivo funciona normalmente porque dispone de comida, y de noche cambia a un modo de descanso: dormimos y se liberan hormonas que nos ayudan a reparar los tejidos y a eliminar desechos metabólicos, entre otras funciones.

“Es decir, ningún órgano tiene una actividad igual a lo largo de 24 horas; hay momentos en que presenta mucha actividad, y otros, muy poca. Éstos son los ritmos circadianos”, abundó la especialista.

Para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, todos los órganos, con sus respectivas funciones, deben estar coordinados en modo activo o en modo de descanso. Si se desorganiza esto, puede suceder que de día algunos estén activos y otros quieran descansar y lo mismo sucede en la noche.

“En el momento en que una función de reparación nocturna no se realiza correctamente, nuestro rendimiento a lo largo del día será malo y con el tiempo podremos deteriorarnos y enfermarnos, o perder el control sobre nuestras respuestas al entorno social y desarrollar una adicción”, destacó la académica de la UNAM.

Escobar subrayó también que debido a estas alteraciones en el organismo, grandes sectores de la sociedad moderna se enferman de cansancio crónico, muestran irritabilidad, sufren depresión y desarrollan obesidad, porque comen de noche. Incluso se cree que la aparición de algunos tumores cancerosos puede deberse justamente a la falta de reparación nocturna.

“Hemos trabajado con ratas jóvenes. No las dejamos dormir, las desvelamos y forzamos a estar activas; de esta manera pudimos ver que durante el desvelo les dio por comer, sobre todo alimentos ricos en carbohidratos, lo cual las hizo engordar y adquirir síndrome metabólico que predispone a desarrollar diabetes, gota y enfermedades cardiovasculares.

“Con este modelo remedamos un poco lo que sucede con la población joven humana en la actualidad y cuáles son las consecuencias de la alteración constante de los ritmos circadianos. Este trabajo ya lo terminamos y está sometido a evaluación para su posterior publicación”, anunció Escobar.

MILENIO/NTMX/UNAM/ANOTO

© 2017 MALDONADETTI

Copyright 2007 Maldonadetti Trust Inc. Ltd | Política de Reserva | Escríbenos | Trabaja con nosotros