Jueves, Junio 22, 2017

El Papa: el genocidio de Ruanda ha deformado el rostro de la Iglesia

Gabriel Cuevas para Alianzatex
Publicada: Marzo 20, 2017

Papa Francisco con el presidente de Ruanda, Paul Kagame, y su esposa. AFP//VATICAN//TEXCOCO PHOTO

  • Con el presidente Kagame, Francisco implora el perdón a Dios por los pecados y las faltas de la Iglesia y de sus miembros, como los sacerdotes y religiosos que cedieron al odio y a la violencia

CIUDAD DEL VATICANO.- (Texcoco Press).- Con el presidente de Ruanda, Paul Kagame, que fue recibido hoy en el Vaticano, el Papa «ha manifestado su profundo dolor, el de la Santa Sede y el de la Iglesia por el genocidio contra los Tutsis, ha expresado solidaridad con las víctimas y con los que siguen sufriendo las consecuencias de aquellos acontecimientos trágicos» e imploró el perdón de Dios «por los pecados y las faltas de la Iglesia y de sus miembros, entre los cuales sacerdotes, religiosos y religiosas que cedieron al odio y a la violencia traicionando su misión evangélica», subrayando que las «faltas cometidas en aquella circunstancia» han «deformado el rostro de la Iglesia». Francisco también expresó su deseo de que su gesto contribuya a «purificar la memoria» y promover un «futuro de paz».

Durante el encuentro cordial, refirió la sala de prensa de la Santa Sede, «se ha apreciado el notable camino recorrido para recuperar la estabilidad social, económica y política del país. Se ha evidenciado la colaboración entre el Estado y la Iglesia local en la obra de reconciliación nacional y de consolidación de la paz en beneficio de toda la Nación. En este contexto, el Papa ha manifestado su profundo dolor, el de la Santa Sede y el de la Iglesia por el genocidio contra los Tutsis, ha expresado solidaridad con las víctimas y con los que siguen sufriendo las consecuencias de aquellos acontecimientos trágicos y, en línea con el gesto efectuado por San Juan Pablo II durante el Gran Jubileo del año 2000, ha renovado la imploración de perdón a Dios por los pecados y las faltas de la Iglesia y de sus miembros, entre los cuales sacerdotes, religiosos y religiosas que cedieron al odio y a la violencia traicionando su misión evangélica. El Papa ha expresado también la esperanza de que este humilde reconocimiento de las faltas cometidas en aquella circunstancia que, por desgracia, han desfigurado el rostro de la Iglesia, contribuyan, también a la luz del reciente Año Santo de la Misericordia y del Comunicado publicado por el episcopado de Ruanda en ocasión de la clausura del mismo, a “purificar la memoria” y a promover, con esperanza y confianza renovadas, un futuro de paz, dando testimonio de que es concretamente posible vivir y trabajar juntos cuando se pone en el centro la dignidad de la persona humana y el bien común».

La Igelsia católica de Ruanda muchas veces ha sido acusada por su cercanía con el régimen durante el genocidio de 1994. En noviembre del año pasado, en ocasión del final del Jubileo de la Misericordia, en todas las parroquias de país se leyó una carta en la que los obispos pedían perdón por los pecados cometidos durante el genocidio por parte de los católicos, y no de la Iglesia en cuanto institución. El gobierno consideró que no era suficiente el “mea culpa”. Kagame en persona evocó la oportunidad de que el Papa pidiera disculpas en nombre de toda la Iglesia. En Ruanda, el 49,5% de la población es católico, el 39,4% protestante y los musulmanes representan el 1,8%.

A veinte años del genocidio, en 2014, el Papa entregó a los obispos del país, que fueron al Vaticano para su visita “ad limina apostolorum”, un discurso en el que recordó «el espantoso genocidio que ha provocado tanto sufrimiento y heridas, muy lejos todavía de haberse curado». Y uniéndose personalmente «al luto nacional», aseguró sus oraciones por las comunidades «a menudo laceradas, por todas las víctimas y sus familias, por el pueblo entero, sin distinción de religión, de etnia o de opción política». El Papa subrayó que «la Iglesia tiene un sitio importante en la reconstrucción de una sociedad reconciliada», y exhortó a los obispos a seguir adelante con resolución «ofreciendo testimonio de la vedad». También recordó en aquella ocasión que, a veinte años de «aquellos trágicos eventos, la reconciliación y la cura de las heridas siguen siendo la prioridad de la Iglesia en Ruanda», y subrayó la necesidad de «reforzar las relaciones de confianza entre la Iglesia y el Estado», porque «un diálogo constructivo y auténtico con las autoridades no podrá sino favorecer la obra común de reconciliación y de reconstrucción de la sociedad alrededor de los valores de la dignidad humana, de la justicia y de la paz».

El pasado sábado 18 de marzo, el Papa nombró como nuncio apostólico en Ruanda (sede diplomática vacante desde junio de 2016) al sacerdote polaco Andrzej Józwowicz. La noticia de la audiencia de hoy en el Vaticano fue anunciada oficialmente por la presidencia del país, que, a través de Twitter, informó que el Presidente había llegado ayer por la noche a Roma «bajo invitación de Su Santidad Papa Francisco», para un encuentro «sobre las relaciones bilaterales entre Ruanda y el Vaticano».

Después de la audiencia, el Presidente se encontró con el Secretario de Estado, cardenal Pietro Parolin, a quien acompañaba el Secretario para las Relaciones con los Estados, Mons. Paul Richard Gallagher. Durante las cordiales conversaciones se han recordado las buenas relaciones existentes entre la Santa Sede y Ruanda. Se ha apreciado el notable camino recorrido para recuperar la estabilidad social, económica y política del país.

El próximo jueves 23 de marzo el Papa recibirá al presidente de Camerún, Paul Biya.

VATICAN/IACOPO SCARAMUZZI 

© 2017 MALDONADETTI

Copyright 2007 Maldonadetti Trust Inc. Ltd | Política de Reserva | Escríbenos | Trabaja con nosotros